Brujería

(Publicado en el diario local Las Cosas del Decir- Año 2013)

Era martes a media mañana cuando recibí el llamado de mi madre diciéndome que había encontrado en la puerta de su casa (antiguamente la mía también) un ejemplar de Las Cosas del Decir doblado a la mitad con un vidrio roto partido dentro.

El día anterior había estado repartiendo el diario en aquel barrio, en Martínez. Me mudé y no vivo más ahí pero la señal de todas formas era bien clarita: Alguien había metido su embrujo,  magia negra, gualicho, y cuántas cosas más.

Ante  la duda, hasta el más incrédulo me dijo “averigua que significa”. Llamé entonces a mi amiga que vive en Colombia, ella tiene una tía que ayuda a un cura a realizar exorcismos y de magia y brujería sabía mucho.

Mi amiga me dijo que la tía le dijo:

_”¡Que no lo toquen con las manos!” (Mi madre ya había tirado el vidrio y se había guardado el ejemplar- fiel lectora)

_”Apoyen todo en un lugar que corra agua”. (Era improbable que vayamos hasta la costa a tirarlo al río, me la paso retando a la gente que tira papeles en el piso, asique ni loca iba a hacer semejante atropello al medio ambiente).

_”Prendan una vela blanca en la casa” porque habíamos entrado el hechizo ya que mamá entró el diario. Ah! Y dijo también que  rezáramos mucho.

El diario doblado con el vidrio roto dentro significaba,  según la tía de mi amiga colombiana, que alguien quería hacerme daño en el plano laboral.

¿Quién? ¿Por qué? ¡Qué impresión!

Llamé a mi hermana y comencé a contarle, la charla fue algo así:

_ Ani, ¿No sabes lo que pasó?

_¿Qué pasó?

_Mamá encontró un diario de Las Cosas del Decir doblado con un vidrio dentro roto en la puerta de casa.

_¿Cerca del canasto de la basura?

_Me dijo que en la puerta, pero igual ¡qué importa el lugar!

_Tu diario. Con un vidrio roto por la mitad dentro…

_¡Si! ¿Vos los viste también?

_Sí, lo puse yo.

_…

_ Se me rompió el vidrio del portarretrato que tiene nuestra foto y no me gustaba lo que simbolizaba. Asique agarré el vidrio partido y el único diario que tenía a mano era el tuyo. Lo envolví en él y lo puse a lado del cesto de la basura en la calle. Era temprano y andaba medio dormida…

 

Respire por primera vez en el día y pedí disculpas a las cuatro o cinco brujitas blancas que tengo a mi alrededor por haberlas molestado…

 

 

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