“Dentro del dolor se produce alegría porque uno hace algo por otro”

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Alicia Soria no se define por su presente sino por su pasado. Por lo que hizo, por lo que fué y por aquello que cambió el rumbo de sus días.

Prende un cigarrillo…lo termina…y otro se enciende en sus dedos mientras los ojos se le empañan al decir “en el año 97´”…Pita con fuerza, para que le de fuerza y así poder continuar…“cuando mataron a mi hijo Rodrigo, puse todo lo que sabia en la lucha por la aclaración de los hechos, el castigo y el enjuiciamiento del asesino”.

Tiene la voz ronca y gastada como la de un león que ya ha rugido bastante…

“El que asesina a mi hijo es un garitero ilegal”, dice.

Rodrigo y un amigo le fueron a preguntar por una parada de colectivo al garitero. Los dos chicos de Olivos estaban en Carapachay, perdidos. Alicia sigue relatando: “La policía les había indicado un camino, ellos se equivocaron de camino y se cruzaron con este sujeto que en vez de indicarles los trató mal y los echó… los chicos le dijeron “garitero mala onda”…”

Podría haber terminado ahí…pero no: “El garitero los siguió dos cuadras y desde la sombra les tiró”. El que falleció fue Rodrigo, el hombre quería seguir tirando pero se le trabó el arma.

Rodrigo tenía 22 años y su madre lo lleva prendido en el pecho, en una imágen que se sostiene en forma de prendedor. El recuerdo esta colapsado en ese accesorio.

Alicia es madrina de varias comisiones de padres y tiene la red de Rodrigo que es la “Red Social Solidaria Responsable”, “con la que hemos trabajado mucho”, asegura.

En el 2004 se abre el programa nacional Anti-impunidad donde Alicia empieza a participar de la comisión de familiares, luego forma parte de la Secretaría Nacional de Derechos Humanos, donde algunas de las tareas que realizaba era viajar por las diferentes provincias para ayudar a armar comisiones de padres pidiendo justicia.

“Lo tomé con mucha alegría…la alegría se produce igual aunque parezca mentira, por ejemplo cuando damos vueltas los juicios, cuando acompañamos a los padres que se sienten solos, cuando hicimos escraches a los malos jueces…y eso finalmente dentro del dolor se produce alegría porque uno hace algo por otro”, confiesa sin remordimiento.

El asesino de Rodrigo fue preso y luego quedó en libertad por buena conducta.

 “No sé cual será la explicación… ¿será porque mató por primera vez?”, se pregunta.

“Para mi matar es matar…”, se responde.

 

Tuvo cuatro hijos en total: “Ahora quedan tres y un ángel” y agrega “yo me había enojado con Dios porque este me dejaba un ángel y se me llevaba un hijo pero no me preguntó si quería hacer el cambio, por supuesto le hubiera dicho que no”.

_¿Si te cruzas con el asesino de tu hijo que crees que le dirías?

_Lo llamé por teléfono para su cumpleaños. Yo lo vivo invitando para encontrarnos, para mostrarle el álbum de fotos de mi hijo desde que nació hasta dos días antes que él lo mate…y no quiso juntarse conmigo

_¿Y vos para que querés juntarte con él?

_Quiero realmente que me diga si el cree que merece estar en libertad.

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