El espejo y la luna

En el libro “Tantra” de Osho, hay dos pasajes que quiero transcribirles esta vez. Uno, que habla del espejo interior, y el otro sobre los efectos que ejerce la luna sobre nosotros.

Aquí el primero.

“El ser interior es como un espejo. Lo que está enfrente lo refleja, es un testigo simplemente. Las enfermedades vienen, o la salud; el hambre o la saciedad; el invierno o el verano; infancia o vejez; nacimiento o muerte; todo lo que sucede pasa ante el espejo, nunca sucede al espejo.

Esto es no identificarse, cortar la raíz misma, volverse un espejo (…). Se como un espejo, las cosas vienen y van y el espejo permanece limpio, vacío (…).El espejo no tiene Ser que pueda identificarse con nada, simplemente refleja. No reacciona, simplemente responde, (…) refleja lo que sea y no interpreta, (…) y cuando alguien pasa y se aleja, el espejo no se encariña. El espejo no tiene pasado. Si pasas ante él, no querrá conservar un poco de ti por un rato. El espejo nunca trata de retener el reflejo de lo que sucede ante él, ni por un momento. Ni una memoria queda. El espejo no tiene pasado ni un Buda tampoco. El espejo no tiene futura ni un Buda tampoco. El espejo no tiene esperanzas: “¿A quién voy a reflejar ahora?”. El espejo no escoge.

Trata de entender la metáfora del espejo porque esta es la situación real de la conciencia interior. No te identifiques con lo que pasa alrededor tuyo. Permanece centrado y arraigado en tu Ser. Las cosas suceden y continuarán sucediendo, pero si puedes estar centrado en el espejo de tu conciencia nada quedará igual, todo cambiará. Tú permanecerás virgen, inocente, puro”.

Aquí el segundo, la luna.

“Por supuesto que hay algunas cosas que en realidad suceden con la luna: es muy sedante, y su luz produce un aroma especial de misterio; produce una especie de hipnosis y las cosas parecen más hermosas, con cierta calidad onírica. Por eso llamamos a los locos lunáticos; ellos han sido afectados por la luna.

La luna crea una cierta locura, una neurosis. Esto puede estar relacionado con el agua de tu cuerpo, tal como el mar se ve afectado por la luna. Tu cuerpo es noventa por ciento agua marina. Si preguntas a los filósofos te dirán que tu cuerpo es afectado por la luna porque este es par del mar; el hombre proviene del mar. Muy largo ha sido el trayecto, pero da lo mismo, básicamente la vida se originó en el mar. Cuando el mar denota influencia de la luna, todos los animales marinos son afectados; y el hombre también proviene del mar, su cuerpo aun reacciona de la misma manera, pues el agua de su cuerpo es agua de mar, con los mismos elementos químicos.

En el útero el niño flota durante nueve meses en agua marina. Por eso cuando las mujeres están encinta toman más sal. Se necesita más sal para que la matriz mantenga el equilibrio de agua salada”.

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