Paradigmas de otras épocas

Colón recostado. La estatua de Colón.  Juana Azurduy entra en escena con su ceño fruncido en signo de indignación, aquella sensación que mueve guerreros.

Los símbolos van cambiando, las verdades van saliendo a la luz, la historia se reescribe con ese lápiz afinado llamado tiempo.

Culturalmente es muy difícil juzgar la cabeza de Colón desde nuestra cabeza. Porque  en 1492 funcionaban otros paradigmas (se creía que la tierra era cuadrada, por ejemplo).

Y hoy creemos tantas cosas que 3000 años después nuestros descendientes en la  tierra se van a morir de risa…pero  ninguno de los que está leyendo esta nota podrá corroborarlo.

No se trata de justificar a Sarmiento, a Roca, a Colón, se trata de entender que no se puede  entender.

Hoy podemos decir que el “Día de la raza” es discriminatorio y llamarlo “Día del Respeto a la Diversidad Cultural” porque han pasado más de seis mil  años que nos permiten verlo y hacer ese análisis.

Hoy podemos decidir que queremos poner en el lugar de la estatua de Colón, la de Juana Azurduy. Hoy podemos corregir  ciertas cosas pero no cambiar el recorrido ya marcado por el paso  de estos hombres que hicieron la historia, la nuestra. Podemos actuar en presente pero no tapar el pasado porque nos hace ser quienes somos hoy.

Colón descubrió América, se mataron muchísimos aborígenes, se mató cultura. La ignorancia mata. Y el saber viene mucho tiempo después… hoy hablamos de aborígenes pero Colón murió creyendo que  había  llegado a la India y que esos sujetos de piel morena eran indios.

Muchos de nuestro próceres hoy están en la mira de los historiadores.

Sarmiento, en sus cartas y memorias, describe que participaba de orgías. Quién lea las bitácoras de sus viajes tal vez piense que “es  un genio este Sarmiento” o “por Dios que estuvo haciendo el padre de la educación”.

Los hijos no entienden a sus padres y se llevan un par de generaciones en el medio nada más. Porque nosotros, los actuales, los de hoy, los del milenio, los que vivimos el cambio de siglo vamos a entender a un Colón, a un Roca, a un Sarmiento, si nos separan varios paradigmas y unas cuantas estructuras mentales en el medio que no nos permiten entender porque la gente de aquella época actuaba de la manera que actuaba.

Incluso cuando se trata de muerte no podemos juzgar el pasado y más que pasado historia. Pero sí podemos hacer algo por nuestro presente. Y más aun por el futuro próximo.

Podemos mirar el hoy desde el hoy. Podemos ver que una guerra hoy no tiene razón de ser. Eso sí lo podemos hacer.

La distancia cultural se puede disolver como una pastilla efervescente dentro de un vaso de agua, y ese intercambio puede resultará exquisito.

Pero la distancia temporal… el  juicio que se crea a partir de una época… es mucho más difícil de saltar.

Creo que podemos sacar a Colón y poner a la querida Juana, es signo de crecimiento.

Pero no deberíamos juzgar ni tomar partido por algo que nuestra cosmovisión no nos permitirá nunca comprender. Incluso cuando se trata de muerte, incluso cuando se trata de guerras… a más de seis mil años de distancia.

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