Presencias

Con mi amiga Belén en el verano del 98´

¿Por qué nos cruzamos con las personas que nos cruzamos? ¿Para qué?

Hace ya algunos meses me tocó cubrir una nota en Vicente López, en el río. Me bajé del tren y me topé con una chica vestida de negro que iba a ver la banda que yo iba a cubrir. Ninguna de la dos encontraba la calle que daba con el lugar. Caminamos juntas, charlamos, reímos. A las semanas me la crucé en Belgrano caminado con una amiga. No me vio, igual yo la recordé.

Subte. 18 horas: otra historia. El subte pasa cada cinco minutos, y hay alrededor de cinco vagones. Tres veces me crucé al mismo tipo sentado frente a mí.

¿Para qué? ¿Quién es?

Con tantas caras en el mundo entero ¿Y nos cruzamos así? ¿Figuritas repetidas?

Silvia Plager, escritora Argentina. Una tarde de lluvia, decido ir a capital, a una biblioteca muy pequeña, a escuchar a tres autoras que iban a charlar de sus carreras.

Unos cuantos meses después  paso por el trabajo de mi madre en la plaza de Martínez y entró Silvia Plager, a los meses le estaba haciendo una nota y … al año siguiente estaba haciendo un taller de escritura literatura con ella. Un año después terminé mi primer novela y un años después más  una pequeña editorial española decide publicarla en formato e-book.

Eslabones que se van engarzando para formar esta hermosa cadena de sucesiones llamada vida.

Porque a veces no vemos cómo cruzar el río… hasta que llega esa persona que hace de puente enviada como por correo a nuestra dirección postal.

Porque a veces no vemos que esa persona especial que le dará brillo a nuestras cosas  exista… hasta que llega como empujada por un grupo de ángeles que nos han estado observando y saben que es él o ella es la indicada.

A mi pareja lo conocí en el secundario. Diez años sin cruzarnos viviendo a 20 cuadras y luego un día el viento sopló y los hilos de nuestra vidas volvieron a enredarse, esta vez para amarrarse quién sabe por cuántas vidas más.

Tenía una amiga a los 14 años con quién unimos nuestros mundos adolescentes de la forma más pura y potente que podría haber experimentado. No recuerdo por qué pero nos separamos y pasaron 10 años hasta que la volví a ver. Fue este 21 de septiembre, en el inicio de esta primavera.  Nos abrazamos y cuando nos soltamos las dos estábamos llorando.

¿Es que 10 años no hacen nada? ¿No dan lugar al olvido? ¿No crean baches irreconciliables?

Tal vez. Pero no con ella o con él. Tenían que estar, tenían que volver…y yo también.

Hay en mi vida personas que están desde el comienzo. Hay personas que un día no ví más.

Hay algunos que van y vuelven.

Están aquellos que uno se cruza en un subte o en la calle, que apenas recuerda su nombre, que indefectiblemente son extraños conocidos.

Pero, de la misma manera, están los que vienen por algo, algo que uno descubre con el tiempo. Tienen una misión con vos.

Y pasa al revés.

¿En cuántas vidas estaremos haciendo lo mismo?

¿En qué misión estás ahora?

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