Relaciones químicas

 

Alicia tiene 62 años. Hilda 92. Son hija y madre, viven las dos bajo el mismo techo y parecen perro y gato.

Con la llegada de Ángela, la hermana menor de Hilda, la cosa cambia.

¿Qué nexo existe entre la  química y las relaciones? Cuándo uno dice tenemos química…¿Qué significa?

Busqué en un manual de química y mencionaba distintas formas de relacionarnos con el otro, o podemos llamarlo “enlaces”, según mi manual de química de séptimo grado.

Veamos, “Enlaces Iónicos: En los enlaces iónicos, los electrones se transfieren completamente de un átomo a otro. Durante este proceso de perder o ganar electrones cargados negativamente, los átomos que reaccionan forman iones. Lo iones cargados de manera opuesta se atraen entre ellos a través de fuerzas electroestáticas que son la base del enlace iónico”.

Es decir que una relación puede estar basada únicamente en el maltrato, electrones cargados negativamente que van y vienen de una persona hacia la otra. Y luego los iones producidos por ese ir y venir son la base de su enlace, es decir que si no hay maltrato no hay relación.

¿Lo ven?

Sigamos, acuérdense nosotros somos los átomos en este párrafo (y en verdad lo somos): “Enlace Covalentes: ocurre cuando los átomos comparten electrones. Al contrario de los enlaces iónicos en los cuales ocurre una transferencia completa de electrones, el enlace covalente ocurre cuando dos (o más) elementos comparten electrones. El enlace covalente ocurre porque los átomos en el compuesto tienen una tendencia similar hacia los electrones (generalmente para ganar electrones). Esto ocurre comúnmente cuando dos no metales se enlazan. Ya que ninguno de los no elementos que participan en el enlace querrán ganar electrones, estos elementos compartirán electrones para poder llenar sus envolturas de valencia”.

Traducción en nuestra metáfora, digamos que al ser dos personas distintas no compiten por lo mismo sino que comparten en sus diferencias y ganan los dos. Además dice que en el otro tipo de relación hay una trasferencia completa de electrones, lo que equivaldría a decir que entregamos todo nuestro  ser, nuestra vida al otro. En la relación covalente esto no sucede, no hay  transferencia… hay compartir: lo tuyo y lo mío. Las dos formas son  aceptadas.

Por más relaciones covalentes entonces…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *